
Pequeña muestra de trabajo en clase. Lápices conté en una sesión.
Va de dibujos. Un baúl de los recuerdos y también avance de proyectos. Cristina Castro Santiago
A los pocos días asistí a la inauguración de una exposición colectiva de artistas de la comarca de Bergantiños en el Pazo da Cultura, en Carballo, la capital. O Corpo como expresión. Piezas de escultura, fotografía y pintura. Estará abierta al público hasta el 10 de julio. De nuevo autoridades, prensa, y artistas; incluidos, supongo, dos de ellos que optaron por permanecer en el anonimato (algo loable y hasta pelín romántico, o por otra parte, cobarde, a saber las razones) y enmascararse tras dos números... Juro que me respigué en la presentación porque me recordó a un campo de concentración. En serio. Enseño dos fotografías como ejemplo. Son obras de Milagros Cotelo y Mon Lendoiro, en este orden. (Espero que no me demanden por los derechos de imagen...claro que también estoy haciendo propaganda...)
Como conclusión, si están cerca de la zona, vayan a ver la muestra, y si están lejos, y de paso, también.
Hace un par de meses leí “El Conocimiento Secreto” de David Hockney. Me agradó encontrarlo de casualidad en la biblioteca y ante tanto retrato antiguo, no puede resistirme y me lo llevé a casa. Conocía de antemano el asunto y la polémica generada por sus teorías porque había visto reportajes en la televisión sobre el documental. Y aunque algunas técnicas desveladas me parecen muy creíbles, hay cosas absurdas en sus deducciones detectivescas. Podría extenderme largo y tendido, pero mejor dejo paso a éste artículo en inglés, eso sí, pero con fotografías del libro. Una cosa es afirmar que los antiguos pintores tenían sus trucos y otra es afirmar que no se puede pintar así de maravillosamente tan sólo con talento natural.
Confieso mi ignorancia sobre el autor, pensé que se trataba de un historiador de arte, no de un pintor, más cuando observé sus retratos a los vigilantes (en el enlace anterior). Ese señor puede pintar con cierto encanto e ingenuidad, pero no sabe dibujar. Sé que mucha gente metida en el mundo del diseño y de la imagen no sabe dibujar, pero yo no podría mirarme en el espejo. Es como si las Spice Girls dijesen que Pavarotti cantaba así gracias a las claras de huevo, como si todos los años de estudio fueran una minucia.
Dibujar es importante. Es una pena que no enseñen a entrenar el ojo en los colegios. A nosotros nos ponían unas láminas para copiar y el que podía, bien, y el que no, a hacer churros. Observar es asunto del cerebro: un punto de referencia, un poco más a la derecha, un poco más a la izquierda, ...una y otra vez. La capacidad de observación es útil para muchas profesiones, Policía, por ejemplo. E insistiendo se consiguen resultados, que con el tiempo se automatizan.
Para Hockney, ¿el pulso de los cirujanos, se conseguiría únicamente con brazos mecanizados?
Un corto de animación clásica de la escuela de Vancouver. ¡Qué lo mastiquen bien!
Un camello de la caravana de los Reyes Magos se ha despistado en el camino de vuelta. Bien pensado, si llego a titularlo "Un camello en un aparcamiento" habría sonado confuso, como poco.
Elaboración:
Escojo dos fotos de mi autoría: un dromedario con un feo fondo de edificios en ladrillos y la vista desde el parabrisas de un coche aparcado. Después de difuminar las matrículas de los turismos, selecciono a lo basto la cabeza del animalillo sonriente con el lazo. Copio y pego. Roto la capa (May + R). Ajusto los niveles de la capa pegada según los parámetros de la capa de los coches. Vuelvo a Capa/Colores/ y ahora Balance.
También ajusto Brillo y Contraste. Capa a tamaño de imagen. Para eliminar el fondo alrededor de la cabeza, uso una mascara de capa en blanco. Así, con la brocha en negro, se va borrando lo que no interesa.
Bajo la opacidad para ver por donde borro (siempre con la máscara activa -ojo, no se pinte en la capa en sí). Voy cambiando los tamaños de pincel y tipo, para adaptarme al perfil y procurar salvaguardar el pelaje (en todo caso puede retocarse posteriormente si fuera necesario).
Una capa con un color que contraste puede ayudar a ver detalles. Aprovecho la máscara para seleccionar el contorno y desenfocarlo.
Lo peliagudo viene por culpa del borde del cristal que debe ser opaco a pesar de la presencia del dromedario. Selecciono con la varita mágica un punto, Seleccionar/Invertir/ y luego Máscara rápida. Se activa en el borde inferior izquierdo un recuadrito que si pinchamos nos devuelve la selección normal (camino de hormigas). Después de una emocionante pintada de lunares, volvemos a las hormigas, creo una nueva capa y en ella relleno con pintura negra y el cubo de pintura.
Esta capa se colocará por encima del animal. El borde inferior lo difumino un poco para que case bien. El fondo está demasiado nítido pero me interesa desenfocar sólo la parte superior, no la zona de los coches. También quiero ajustar de nuevo los colores. Dejo fuera el volante y el salpicadero en esta selección que pego como nueva capa en la que haré esos ajustes.
Reviso pequeños detalles y aplano la imagen. Listo.